domingo, 22 de mayo de 2016

Responsabilidad del Hombre para con los animales


PREGUNTA Nº 18:  RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE PARA CON LOS ANIMALES
Cuando el hombre vive una vida de penas y sufrimientos podemos explicarlo por el hecho de que está cosechando ahora lo que sembró en vidas anteriores, pero ¿cómo podemos reconciliar el terrible sufrimiento y torturas a que están sometidos los animales, con la justicia Divina? ¿Cuál será el destino de aquellos que hoy maltratan a los animales?

Respuesta: Mirar la vida solamente desde el punto de vista de las condiciones presentes es tan inconsistente como considerar que un hombre no ha tenido niñez detrás de él, ni vejez ante sí.
Nuestra vida actual, y muchas vidas antes que esta, nos han hecho lo que ahora somos, y de ese pasado se determina en un mayor grado, la dirección que habremos de seguir en vidas futuras. En el comienzo de la manifestación el Espíritu era libre y como el Padre, salvo en una cosa, a saber: que no tenía conciencia propia, y el peregrinaje a través de la materia se ha emprendido con el fin de que pueda lograrse dicha conciencia. Para promover este objetivo, el Espíritu fue cristalizado en vehículos durante el proceso de involución. Un cuerpo físico, uno vital, y uno de deseos, fueron, gradualmente atraídos en derredor suyo para limitarlo y separarlo de todos los demás Espíritus. Entonces, por medio de la dádiva de la mente, el Ego o individuo fue finalmente formado. Aprisionado por los varios velos anteriormente indicados, el Espíritu no puede ya tener contacto directo con el mundo externo, sino que dirigiendo hacia el interior su mirada, se ve y se reconoce a sí mismo como un «YO». Al mismo tiempo, sin embargo, siente sus limitaciones; reconoce la realidad de estar alimentándose de cáscaras y que es necesario regresar a la casa del Padre para así tomar nuevamente su puesto como Hijo de Dios.
La resolución para volver al Padre se hace más intensa por él hecho de que el dolor y los sufrimientos se experimentan por las limitaciones del presente modo de existencia. Las estrechas condiciones de la cárcel que el Espíritu siente, son un aguijón que lo impulsa adelante. "Nadie viene al Padre sino por mí", dijo Cristo, y es un hecho que cada vez que el Cristo nace internamente en nosotros, nos volvemos hombres de dolores, y conocemos el dolor. El hollar el sendero del Probacionismo, que es de pureza y espiritual esfuerzo, marca el rostro con líneas de dolor, y gradualmente el cuerpo es quebrantado; se vuelve más etéreo y deja más libertad al Espíritu. En la medida en que subyugamos nuestras pasiones, encendemos el fuego del sentimiento de fraternidad el cual, a su tiempo, realmente quema lo tosco de la carne y deja el crecimiento espiritual de nuestras naturalezas libre para funcionar en el nuevo cielo, y la nueva tierra, donde el dolor, el sufrimiento, y la muerte son vencidos. Esto será un goce anticipado de las condiciones del Período de Júpiter cuando funcionaremos en nuestros cuerpos vitales, quedando libres del vehículo físico con sus incomodidades inherentes. En la actualidad, el pensamiento del individuo ordinario tiene muy poco o ningún poder, pero en esa época, nuestros pensamientos serán capaces de dar vida a cierto orden inferior de espíritu, y por consiguiente es de dar la mayor importancia que primero nos volvamos completamente puros antes de que tan grande poder nos sea dado.
El camino de la evolución no es un círculo sino una espiral. Somos una humanidad mejor que los ángeles cuando fueron humanos durante el Período Lunar, y los animales, que serán humanos durante el Período de Júpiter, serán una humanidad mejor que nosotros. Como el globo inferior en ese tiempo estará en la Región Etérica, solo un vehículo que esté construido de ese material será entonces usado por cualquier ser. Las fuerzas más sutiles de la naturaleza estarán a disposición de todos durante ese tiempo, y la Humanidad del Período de Júpiter, al igual que nosotros, será capaz de manejar el relámpago. Por lo tanto, es necesario que conozcan por experiencia la naturaleza del dolor que puede ser infligido por el mal uso de un poder superior.
Para proporcionarles la necesaria compasión, han sido formados en ciertos aspectos como nosotros, capaces de sentir el dolor y sufrimientos incidentales a la existencia física. De ese modo, del mal actual vendrá el bien tanto para el hombre como para los animales.
Sin embargo, debe tenerse muy en consideración que hay aflicción en reserva para aquel por quien el mal viene. Los reinos inferiores son como escalones para los superiores. De no existir el mineral, la vida vegetal seria un imposible, pues no podría echar raíces y obtener el sustento necesario para su crecimiento. Si no hubiera plantas, el animal y el hombre no tendrían medios para obtener cuerpos densos. El servicio rendido por los inferiores a los superiores como escalones, sólo puede retribuirse por el servicio. Los superiores tienen para con los inferiores una deuda de gratitud. El Cristo comprendió esto; que sin discípulos no puede haber maestro, y en agradecimiento por el privilegio de enseñar y dar al mundo la maravillosa Religión Cristiana, El lavó los pies de sus discípulos. En eones futuros, los reinos inferiores que ahora actúan como escalones y como medio de crecimiento y experiencia para nosotros, necesitarán ayuda y servicio, lo cual debemos entonces darles. De esta manera, la raza humana que ahora maltrata a los animales, tendrá entonces que actuar como sus servidores, ayudándolos para obtener lo más posible de la escuela de la evolución como en ese tiempo se lleve a cabo. Los espíritus de los animales cuyos cuerpos ahora torturamos y destruimos, serán en esa época nuestros discípulos, y nuestro deber será, como sus guardianes, auxiliarlos en su crecimiento y propagar la vida que ahora les quitamos.

del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" 
Tomo Segundo, de Max Heindel


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