lunes, 23 de enero de 2017

La personalidad del “tipo suprarrenal”


La personalidad del “tipo suprarrenal”

El rostro suprarrenal es a menudo oscuro y lleno de pecas y tiende a ser ancho e irregular y la cabeza de forma cuadrada. Por estar muy baja la línea de la región capilar hace parecer pequeña la frente y es muy considerable el pelo que crece sobre la mejilla.

La piel es una de las principales características de la personalidad “suprarrenal”; la epidermis es más o menos pigmentada debido a un depósito de materia marrón oscuro existente en la piel de intensidad variable. Es un factor bien conocido que la piel pigmentada tiene una relación directa con la reacción que ejerce sobre el organismo la luz, especialmente los rayos ultravioleta, y la radiación del calor, y, por lo tanto, con las producciones y los desgastes de energía fundamental efectuados por las células. El pelo del “tipo suprarrenal” es profuso, espeso, duro y lacio. Este tipo es el más prominente de pecho, abdomen y espalda. Frecuentemente presenta un color variable. Un italiano de este tipo puede ser casi amarillo y un noruego negro azabache. Los individuos del “tipo suprarrenal” tienen los dientes marcadamente caninos. Mediante una cooperación marcadamente tiroides y pituitaria, la personalidad suprarrenal está en posesión de sorprendente vigor, energía y persistencia. El individuo de esta clase llega a ser fácilmente una personalidad progresiva y un luchador triunfante que raramente pierde su objetivo.

Entre las mujeres, el “tipo suprarrenal” es siempre masculinizado. Si una de estas mujeres es de línea físicamente femenina, debido a las adecuadas reacciones femeninas sobre las otras glándulas, mostrará al menos gran energía dominante o cualidades viriles.

Hace pocas décadas tales mujeres habían reprimido sus inherentes deseos de ocupar posiciones que las emplazaran delante del público; pero ahora ellas están marchando adelante y desempeñan cargos de responsabilidad que les reportan salarios elevados. El doctor Berman sugiere que la primera mujer presidenta será probablemente una del “tipo suprarrenal”.

Cierto es que los individuos de este tipo son los buenos trabajadores, los directores oficiantes; ellos son afortunados por la razón de que tienen dentro de sí mismos una fuerza impelente que esta continuamente incitándolos a avanzar hacia la adquisición de aquello que desean. El presidente Harding (de los Estados Unidos de Norteamérica) fue un tipo ejemplar del “tipo suprarrenal” normal.

El “tipo suprarrenal-insuficiente” es construido a lo largo de las mismas líneas que el “suprarrenal-normal”, y fácilmente puede ser tomado por éste; pero aquél difiere y contrasta sorprendentemente en la cara. Es una variedad y quizá la más frecuente del neurasténico. El individuo de este tipo es débil, perezoso, irritable; tiene un apetito pobre y carece de respuesta a toda clase de estímulos. La indecisión crónica es uno de sus rasgos más prominentes. Entre sus principales molestias están: una gran sensación de fatiga que va ligada con la baja presión de la sangre, una baja temperatura del cuerpo, y la habilidad para utilizar el azúcar en las combustiones internas es inferior a la normal.

Los niños que tienen una insuficiente provisión de adrenalina no pueden aprender fácilmente; su crecimiento es lento y ellos no pueden ser impelidos o apremiados. A menudo en aquellos que carecen de la secreción “suprarrenal” antes de la pubertad, llega a despertar en ellos esta preciosa energía cuando el resto de las endógenas no han desarrollado, especialmente las glándulas sexuales. Por eso, la curación de tales infortunados es ya más esperanzada.

El temor y la ira excitan las glándulas endógenas en una persistente e inútil acción; y una indulgencia frecuente en cualquiera de estas emociones, con el tiempo disminuirá la eficiencia de estas glándulas. Entonces si no es hecho un esfuerzo para darles una oportunidad de rehacerse de esta condición alterada, existe la eventualidad de una insuficiencia suprarrenal permanente y el individuo se hallará en la más penosa condición física y mental; optimismo, buen humor y fe en Dios vivifican y fortalecen las glándulas suprarrenales, imbuyéndoles de poder y adecuada influencia.

Max Heindel, al referirse a las glándulas endógenas, dijo lo siguiente: “La ciencia material está aprendiendo gradualmente, las verdades previamente enseñadas por la ciencia oculta y su atención está siendo dirigida cada vez más hacia las glándulas endógenas, que les darán la solución para muchos misterios, pero parece que aún no han caído en cuenta de la condición entre el cuerpo pituitario, que es el principal órgano de la asimilación y por lo tanto del crecimiento, y de las glándulas suprarrenales, que eliminan los deshechos y asimilan las proteínas. Éstas están también conectadas ambas físicamente con el bazo, el timo y la tiroides. Es importancia hacer notar esta conexión desde el punto de vista astrológico, que el cuerpo pituitario es regido por Urano, el cual es la octava superior de Venus, el regente del plexo solar donde se encuentra localizado el átomo simiente del cuerpo vital. De este modo, Venus guarda la entrada del fluido vital que llega directamente desde el Sol a través del bazo y Urano es el cuidador de la entrada por donde llega el alimento físico y es una bendición que estas dos corrientes produzcan la conexión del poder latente depositado en nuestro cuerpo vital, en fuerzas dinámicas por deseo marcial natural.

del libro Temas Rosacruces UNO 
 publicado por Estudiantes de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel


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